Las puertas de la ikastola vuelven a estar abiertas y ha llegado el momento de comenzar un nuevo curso. Durante estos primeros días, las protagonistas han sido emociones muy diversas: alegría, nervios y, en ocasiones, también un poco de tensión. Y es que dejar atrás la calidez del hogar y adaptarse de nuevo a la rutina diaria no siempre resulta fácil.
Los niños y niñas de dos y tres años están inmersos de lleno en el proceso de adaptación, acostumbrándose poco a poco a nuevos espacios, rutinas y compañeros y compañeras. Los de cuatro y cinco años, por su parte, ya han comenzado a redescubrir los rincones de la ikastola y a dar los primeros pasos en su proceso de aprendizaje.
Poco a poco vamos retomando el ritmo del curso y afrontamos con ilusión los retos, aprendizajes y momentos especiales que tenemos por delante. Gracias a la colaboración de toda la comunidad educativa, seguiremos creciendo juntos y construyendo un curso enriquecedor y lleno de experiencias.